Las pinturas y revestimientos OriGen están desarrolladas bajo el firme compromiso de crear espacios saludables en los que se prioriza la calidad del aire interior. Así, las pinturas OriGen están libres de disolventes, plastificantes, microplásticos, emisiones COVs y formaldehídos. Además, al ser productos alcalinos con un elevado pH no necesitan en su composición conservantes, causantes de alergias e hipersensibilidad. Y tampoco hace falta incluir biocidas, puesto que naturalmente evitan la proliferación de microorganismos en la superficie.
Según la OMS, pasamos el 75% de nuestro tiempo dentro de edificios, en los que el aire está 5 veces más contaminado que en el exterior. Como consecuencia, nos encontramos con la cifra de que un 90% de la población respira aire de baja calidad. Por tanto, es de suma importancia que los revestimientos y demás materiales de construcción contribuyan a crear espacios saludables y agradables. A la hora de elegir un acabado o una pintura, debemos ir más allá de la estética o el color y optar por opciones funcionales con un impacto positivo en nuestra salud y el aire que respiramos.
Aunque sean invisibles, en el aire se encuentran suspendidas partículas contaminantes que junto con otros gases tienen efectos perjudiciales para la salud. Cada vez hay más personas que padecen alergias, dolores crónicos de cabeza, dificultades respiratorias, sensibilidad química…De hecho, según la OMS, uno de cada tres edificios presenta el denominado “síndrome del edificio enfermo”. Hay diferentes causas detrás de dicho síndrome, como elevada humedad ambiental, presencia de moho, hongos u otros microorganismos, así como sustancias químicas. Y es aquí donde las pinturas juegan un papel crucial, puesto que muchas incluyen en su composición sustancias tóxicas, que durante y tras la aplicación se emiten al aire.
